Los caballos sanos y de alto rendimiento son el objetivo de todos los criadores. La Asociación Internacional para el Futuro de la Cría de Caballos (IAFH por sus siglas en inglés) les ayuda a alcanzar este objetivo. Las organizaciones de cría equina asociadas bajo el paraguas de la IAFH —actualmente la Asociación Holsteiner, las asociaciones de Oldenburgo, la Asociación Trakehner y el Libro Genealógico del Caballo de Westfalia— se han propuesto hacer accesibles a sus miembros de forma exhaustiva la información procedente de análisis genéticos para una planificación de la cría moderna y exitosa. Consideran que la transparencia y el apoyo en la clasificación y utilización de la información disponible son sus tareas fundamentales.
El abanico de servicios de la IAFH también incluye pruebas para detectar enfermedades hereditarias como la PSSM2. Las siglas PSSM corresponden a la miopatía por almacenamiento de polisacáridos, es decir, una enfermedad muscular que conlleva un depósito excesivo de azúcar en los músculos. Esta descripción también se aplica a la PSSM1, pero no a la PSSM2. Esto se debe a que bajo el término PSSM2 se agrupan diversas enfermedades musculares cuya causa no es precisamente la mutación responsable del almacenamiento excesivo de azúcar. Las alteraciones en el metabolismo muscular o los defectos en la estructura muscular que afectan a la función muscular se deben a una genética diferente. Entre los síntomas, a menudo inespecíficos, se encuentran las cojeras poco claras, así como las depresiones musculares, las zonas musculares endurecidas y tensas, la atrofia muscular y las ataxias, sin olvidar la denominada «intolerancia al entrenamiento», lo que significa que los caballos afectados muestran poca disposición para el rendimiento y a menudo parecen agotados tras un periodo de entrenamiento comparativamente corto. La enfermedad suele diagnosticarse en caballos de entre siete y diez años de edad, aunque también pueden aparecer síntomas en caballos más jóvenes, en los que a menudo se manifiestan de forma (todavía) más leve.
Las variantes de distintos genes están relacionadas causalmente con la PSSM2. Sin embargo, los portadores de la mutación no siempre presentan síntomas; entre ellos hay indudablemente caballos que compiten con gran éxito. A la alimentación y al manejo se les concede una gran importancia en este sentido, aunque todavía quedan muchas incógnitas por resolver. Por lo tanto, la presencia de variantes genéticas de PSSM2 tampoco implica necesariamente que el animal testado positivamente no sea apto para la cría. No obstante, puede ser aconsejable aparear al portador con un caballo que haya dado un resultado negativo en la prueba correspondiente.
«Ahora los socios de la IAFH estamos en condiciones de ofrecer también pruebas de PSSM2 para los caballos de nuestros miembros a través de los nuevos análisis de laboratorio. Y ello en unas condiciones que facilitan la obtención de más información y transparencia sobre este tema tan debatido», afirma el Dr. André Hahn, director adjunto de cría de las asociaciones de Oldenburgo y perfectamente familiarizado con las líneas de trabajo de la IAFH. «Y muy pronto los propios criadores podrán encargar las pruebas correspondientes. Nuestro socios en la IAFH, el centro de cálculo vit de Verden, se encargará entonces de realizar los análisis de datos genómicos oportunos».
Hasta entonces, las asociaciones ofrecen el servicio de recibir las solicitudes de sus miembros y remitirlas a vit para que se encargue de realizar el análisis. El procedimiento es sencillo: para los caballos que ya han sido genotipados por SNP —los marcadores SNP se utilizan sistemáticamente dentro de la IAFH desde el inicio de la temporada 2021 para comprobar la ascendencia de todos los caballos recién registrados— no se requiere material de muestra adicional ni ningún otro análisis de laboratorio. Para el examen de todos los demás caballos basta con enviar muestras de pelo, tras lo cual vit realiza la genotipificación por SNP en el laboratorio y, a continuación, la lectura de los marcadores PSSM2. Deben indicarse el número de matrícula (Life Number) del caballo y el número de socio del solicitante en la asociación correspondiente. El precio neto de la genotipificación por SNP, requisito previo para la lectura de marcadores, es de 20 euros, mientras que la prueba de PSSM2 propiamente dicha cuesta 160 euros netos.