Con motivo de la licensing y subasta de élite en Neumünster se entregó un codiciado galardón del que este año pudo alegrarse Lothar Völz, de Wöhrden: fue homenajeado como criador holsteiner del año.
Hace casi 40 años, Lothar Völz fundó la estación de sementales Völz en Wöhrden y colaboró entonces estrechamente con la Asociación Holsteiner cuando adquirió sus primeros sementales de estación, Locarno y Mahmud, en Elmshorn. La estación se desarrolló y creció, albergando a sementales como Calando I, Caletto I y II, Lord y Masetto, y más tarde también a Ahorn, Athlet y Cantus. Lothar Völz celebró grandes éxitos de cría, por ejemplo, en 1985, cuando dos hijos de Caletto II procedentes de su cría obtuvieron un fallo de licensing positivo en Neumünster: Caretino y Corleone. Caretino marcaría más tarde de forma decisiva la historia de la cría de Holstein y también de otras asociaciones: más de 60 de sus descendientes fueron aprobados en toda Alemania; su hijo más destacado en la actualidad es sin duda Casall, que a nivel internacional figuró entre los mejores caballos de salto del mundo bajo la monta de Göran Bengtsson y lleva años dando que hablar con su descendencia. Otros caballos importantes salieron de Wöhrden al mundo: en 1999 fue aprobado el hijo de Carthago, Colman, que todavía sigue ubicado en la estación Völz. Colman cuenta con numerosos descendientes de gran éxito en el deporte internacional; por ejemplo, es padre de L.B. Convall, que ganó los Grandes Premios de Aquisgrán y Calgary, entre otros, con Philipp Weishaupt en la silla. O Catwalk IV, que figura como uno de los seis mejores caballos holsteiner para el ranking de la WBFSH. Lothar Völz presentó además en 2020 otro caballo que suma puntos para el ranking de la WBFSH: Qarino por Corbano también procede de su criadero, que se centra en los troncos 730B y 18A2. Qarino le sitúa también en el ranking general del año como el criador holsteiner con más puntos en la 20ª posición del mundo. Y la pasión por el caballo holsteiner es asunto de familia en casa de los Völz. Su hijo Sven asumió la dirección de la estación en 1999 y participó, por ejemplo, en el éxito cuando Carinjo por Cascavelle fue proclamado semental campeón en 2003. Este semental, criado por Klaus-Hermann Holm, Wacken, tuvo un éxito rotundo en el deporte internacional bajo la monta de Thomas Voß, además de su labor como semental. Entre otros logros, ocuparon el segundo puesto en el Gran Premio de Aquisgrán en 2012 y fueron reservas del equipo alemán de salto en los Juegos Olímpicos de Londres. En 2013, la estación de sementales Völz se estableció en Bienenbüttel bajo la dirección de Sven Völz. La familia Völz siempre ha dado gran importancia a la diversidad genética y siempre ha buscado alternativas de sangre interesantes para las yeguas holsteiner. Con sementales como Zirocco Blue, Brantzau y For Fashion, esto se ha logrado de forma ejemplar. Hoy en día actúan en la estación, entre otros, sementales como Cornet’s Quaprice por Cornet Obolensky u Origi d’O por Diamant de Semilly. Por sus méritos en favor del caballo holsteiner, Lothar Völz recibió ya en 2012 la máxima distinción de la asociación, la aguja de honor de oro.
Foto: Janne Bugtrup