Hace pocos días se dio a conocer que el semental hijo de Casalito y Quidam de Revel, Coolio, de la línea 2067, montado por Marcel Marschall (GER), se muda a la cuadra del jinete de élite alemán Marcus Ehning. Martina Wirtz, de Hohenzieritz en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, crió al ejemplar de diez años, que en su día fue vendido a través de una subasta de potros de Holstein, y cuenta cómo ahora se cierra un círculo para ella.
Coolio fue el primer potro de su yegua Anka VIII (por Quidam de Revel-Contender-Corofino I), procedente de la cría de Jürgen Hattebuhr (Winsen). A través de la subasta de potros de élite de Holstein de 2013, este ejemplar de capa oscura se trasladó a Baviera y, al principio, Martina Wirtz le perdió la pista. Como caballo joven, compitió con éxito en pruebas para caballos de salto y en 2019 llegó a la cuadra de Marschall, quien lo introdujo en las competiciones internacionales. La familia Wirtz siguió su trayectoria deportiva, pero nunca tuvo la oportunidad de volver a ver a Coolio. Marcel Marschall se situó en puestos de honor con Coolio en pruebas de hasta 1,60 metros durante su etapa en común, quedando este año, entre otros resultados, tercero en el Gran Premio de Linz (AUT), cuarto en Mannheim (GER) y formando parte del equipo alemán que obtuvo la medalla de bronce en la Copa de Naciones de St. Gallen (SUI). «La noticia del traspaso de Coolio a Marcus Ehning me pilló por sorpresa», admite Martina Wirtz. «Marcel Marschall ha hecho un trabajo excelente en su formación. Pero estoy inmensamente orgullosa de que un caballo de mi cría pase ahora a estar bajo la silla de Marcus Ehning». A Ehning y a su padre los conoce a través de Josef Estendorfer, el fallecido propietario del semental Sandro Boy. Con Sandro Boy, Marcus Ehning cosechó en su día éxitos internacionales; por ejemplo, se impuso en la Final de la Copa del Mundo en Kuala Lumpur (MYS) en 2006, en la Copa de Naciones de Barcelona (ESP) en 2007 o en el Gran Premio de Múnich (GER) en 2010. «A través del Sr. Estendorfer descubrí mi pasión por la cría y aprendí mucho de él. Mantenía una estrecha relación con Marcus Ehning y Ojalá hubiera podido vivir para ver cómo un caballo de mi cría llega a su cuadra», afirma emocionada. «En esta historia se cierra ahora un círculo y me hace mucha ilusión ver a Coolio y a Marcus juntos en las pistas de salto en el futuro, quizás por fin también en directo».
Foto: Stefan Lafrentz