Yeguas holsteiner: no sin razón se las considera y valora como la base del éxito, tanto en sentido literal como figurado. En Holstein, las familias de yeguas tienen una importancia especial. La asignación de un número de familia a cada estirpe es un sistema con una larga tradición que sigue vigente hoy en día. Por este sistema, la Asociación de Criadores del Caballo Holsteiner (*Verband der Züchter des Holsteiner Pferdes e.V.*) es envidiada por muchas otras asociaciones de cría.
Las primeras asociaciones de cría equina ya existían en Holstein desde 1830, aunque todavía sin un objetivo claro, estructura ni dirección superior. No fue hasta 50 años después, con la fundación de la asociación de cría equina de Kremper Marsch (1883) y posteriormente de otras, cuando los criadores holsteiner comenzaron a tomar las riendas de su propio destino. El motor de este desarrollo fue Georg Ahsbahs, quien con sus registros sobre la ascendencia y la historia de la cría equina en Holstein sentó las bases para el futuro desarrollo de la actual Asociación Holsteiner.
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Georg Ahsbahs con su carruaje de dos caballos alrededor de 1900
La calidad en el foco
La tarea principal de la asociación de cría equina en la Kremper Marsch era llevar un registro de familias de yeguas. Y es que la fuerte competencia y las circunstancias generales obligaban a los agricultores a prestar más atención que nunca a la máxima calidad de sus productos. En consecuencia, los registros de familias no solo servían para garantizar y mejorar la calidad de los productos de la cría, sino también para ofrecer mayores garantías a los compradores. El registro de familias del caballo de marcha holsteiner se convirtió en un modelo a seguir para la cría equina alemana, ya que nunca antes se habían realizado registros a tal escala.
Registros genealógicos y tablas de estirpes
Más tarde, todas las yeguas registradas se incluyeron en los libros de sementales y yeguas. Además del registro de familias de yeguas, estos contenían informes exhaustivos sobre la cría equina, las condiciones geográficas y mucho más. A partir del tercer volumen del libro de sementales y yeguas, se añadieron además capítulos con registros genealógicos y tablas de estirpes de las yeguas. El registro genealógico servía así como prueba de sangre, y el registro de familias como prueba de calidad; de nuevo una novedad, ya que otros libros genealógicos (por ejemplo, en la cría de sangre pura) solo aportaban la prueba de sangre.
776, 741 y 104A con las mayores representantes
En el tercer volumen del libro de sementales y yeguas se habían creado 1.076 estirpes; hasta la década del 2000 habían surgido alrededor de 8.900 estirpes, de las cuales muchas desaparecieron debido a la reducción en las décadas de 1950 y 1960. Hoy en día, las yeguas de cría activamente inscritas se pueden atribuir a unas 420 estirpes. La mayoría de las yeguas pertenecen a las estirpes 776, 741 y 104A.
Esta importancia especial de las familias de yeguas y su registro es algo que ha hecho que la población holsteiner sea muy especial desde siempre y hasta el día de hoy. Así lo ve también el director de cría Stephan Haarhoff: «Para nuestros criadores, las familias de yeguas tienen una importancia y un valor enormes: conocen sus estirpes muy bien, por lo que han podido y pueden tomar siempre decisiones de cruce específicas, lo que hasta el día de hoy contribuye decisivamente al éxito de la población».
La serie #holsteinerheldinnen está dedicada a nuestras yeguas holsteiner. Aquí encontrará datos interesantes sobre la historia, las familias de yeguas holsteiner y las novedades en cuanto a la inscripción de yeguas, la concesión de primas y mucho más.
Foto de portada: Janne Bugtrup, foto del artículo: Archivo de la Asociación Holsteiner