El inicio de las jornadas de sementales Holstein en Elmshorn tuvo lugar el mediodía del sábado con la licencia de primavera. Cinco nuevos reproductores obtuvieron el visto bueno de la comisión de licencias dirigida por el director de cría Stephan Haarhoff y a partir de ahora llevan el predicado de licenciado.
Por un lado, fueron cuatro potros de tres años los que lograron convencer a la comisión de licencias. Entre ellos se encuentra Cor Victor, hijo de Corniolo-Casall, tronco 2472, criado y propiedad del Dr. Antonio Conde (Wöhrden). Stephan Haarhoff se deshizo en elogios hacia el semental y le atribuyó, además de «una cara preciosa combinada con una gran expresión, un muy buen desarrollo del salto, sobre todo cuando este se elevaba». Asimismo, fue aprobado Casall de Cord, hijo de Casall-Accord II, tronco 18A1 (imagen de portada). Jörg Kröger, de Quickborn, es el responsable de la crianza de este joven talento. «Uno de los tipos probablemente más llamativos del día de hoy. Un caballo de grandes líneas y con una presentación muy ligera, que también supo convencer en el salto», valoró el director de cría. El tercero en discordia es Zuccatoki, hijo de Zuccero HV-Catoki, tronco 104A, criado y presentado por Harm Thormählen (Kollmar). «Aquí vimos a un verdadero deportista con muchísima fuerza y un tercio anterior sobresaliente, un cuello magnífico y un dorso fuerte, dotado de gran basculación y potencia en el salto», exclamó entusiasmado Stephan Haarhoff sobre este tordo. Semper fi (KWPN), hijo de Mylord Carthago-Grandorado TN (W. B. J. Platzer, NED-AK Nieuw Schoonebeek), también fue admitido para la cría.
«El nivel de este año en nuestra licencia de primavera ha sido muy gratificante. En especial, los ejemplares de tres años convencieron de manera uniforme en el salto. Y también el reproductor de doma clásica de siete años de edad presentado, Sky, hijo de Sezuan de la yeguada Schönweide, dejó una impresión duradera y brilló con sus tres aires muy buenos».
Cor Victor por Corniolo
Zuccatoki por Zuccero HV
Sky por Sezuan
Semper fi por Mylord Carthago
Fotos: Janne Bugtrup