27. Mayo 2026
Uriko – Despedida de un semental excepcionales

"Hoy es un día difícil para todo el equipo de la estación de sementales de la Holsteiner Verband", afirma el director gerente Felix Flinzer. "Tras una profunda reflexión, hemos tenido que dejar marchar a Uriko".

Con Uriko, la cría holsteiner pierde un semental que, en un tiempo notablemente corto, ha dejado una huella como pocas veces se concede a los reproductores. Un semental de una presencia extraordinaria, gran capacidad y esa rara mezcla de deportividad, modernidad y potencia de transmisión genética que dio origen a una línea de sementales propia, en Schleswig-Holstein y mucho más allá de sus fronteras.

Pues Uriko se convirtió en un reproductor en la vía rápida. Sus hijos y nietos marcan la pauta en las plazas de licenciamiento, campeonatos y pistas internacionales de todo el mundo. Con caballos típicos, modernos y de gran rendimiento deportivo, dio en el clavo de la cría moderna de caballos de salto. Ya en una etapa temprana, produjo con Unlimited al semental campeón del licenciamiento holsteiner de 2016 y con Uno I al subcampeón de 2017. Pero fue sobre todo en el deporte donde se hizo visible su extraordinaria capacidad de transmisión genética.

Caballos como Uricas v/d Kattevennen bajo la monta de Harrie Smolders, caballo olímpico y exitoso al más alto nivel internacional; Bull Run’s Jireh bajo la monta de Kristen Vanderveen; o Charisma HS, que se proclamó campeona federal bajo la monta de Richard Vogel y ahora compite con éxito a nivel internacional, llevan el sello de Uriko al mundo de forma impresionante. Sin olvidar al semental de la asociación United Way. Uriko ha marcado de manera decisiva la cría moderna de caballos de salto holsteiner.

También en el deporte Uriko supo convencer. Bajo la monta de Thomas Konle, y más tarde con Maximilian Gräfe y Ebba Johansson, compitió con éxito hasta la clase de 1,50 metros. Una lesión puso fin a su carrera en las pistas a finales de 2019. Debido a una afección ortopédica ya in علاج [incurable], el semental tuvo que ser eutanasiado ahora, tras consultarlo con los veterinarios, a la edad de 19 años. Con Uriko, la cría no solo pierde un reproductor excepcional, sino también un semental que fue al mismo tiempo portador de esperanza, estandarte y pionero. Uriko deja una huella que perdura.

Foto: Janne Bugtrup

 

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