En la subasta de potros de élite en Elmshorn, 64 ofertas seleccionadas formaron parte del lote que se subastó en formato híbrido. El número de catálogo 1, Coelho v. Chacco-Blue-Kannan, fue adjudicado en 28.500 euros.
A 17.500 euros bajó el martillo para el segundo candidato más caro, Constantin v. Crack-Contender. Su padre dio que hablar recientemente con sus fulminantes victorias en el campeonato regional de Elmshorn y en el campeonato federal de Warendorf; por parte materna, este semental procede de una familia de yeguas de la que también provienen deportistas de élite como Chijioke (Chantal Huwiler), N-Carentana BB (Niklaus Schurtenberger) y Chaka Chaka (Janne Friederike Meyer-Zimmermann). 16.000 euros valió Virginia v. Vingino-Uriko a sus nuevos propietarios. La empresa b-Horses GmbH, con su director gerente Fabian Kühl, se aseguró esta yegua y, con los números de catálogo 13, Madonna v. Mumbai v.d. Moerhoeve-Cayado, y 39, Heavy Metal v. Hardrock Z-Clearway, otros dos potros. El potro con mejor cotización de inclinación a la doma clásica fue Vaderland’s Liebe v. Vaderland-Aljano. Esta potranca ligera de pies cambió a los Estados Unidos por 15.500 euros. 28 de los potros vendidos costaron 10.000 euros o más. «Con este magnífico resultado podemos —y con ello me refiero sobre todo a nuestros criadores— continuar con éxito la subasta de élite de 2020», se alegró el director gerente Roland Metz. El precio medio se situó en torno a los 9.700 euros. «La tasa de venta fue muy alta, superior al 80 por ciento, aunque no hubo una venta exitosa en el número de catálogo 1, Coelho», resumió Metz. Coelho permanece como semental en aspiración en la yeguadiza Trakehner Gestüt Gut Staffelde.
Y ya el próximo fin de semana tendrá lugar el siguiente punto culminante en el calendario de la Holsteiner Verband Vermarktungs und Auktions GmbH, cuando once potros salgan a subasta con motivo de la Global Champions Tour en el Derby-Park de Hamburgo el sábado 28 de agosto.
Aquí encontrará todos los resultados en un archivo PDF.
Foto de Janne Bugtrup: Constantin v. Crack