29. marzo 2022
Criadores en el foco con Sonja Franzenburg-Much: „Pensaba que criar era fácil“

„Simplemente me encantan los caballos“, dice Sonja Franzenburg-Much, que vive en Holstenniendorf, en el distrito de Steinburg. La hoy mujer de 56 años heredó este amor de sus padres, que criaron holsteiners ellos mismos durante décadas. Como el hijo de Alacatraz, Alassio, con el que la amazona de doma clásica registró antiguamente éxitos hasta la clase S. Sin embargo, la base para su propia cría de holsteiners la pondría una representante de la línea 1947.

Y concretamente Palucca II h. de Ramirado-Calido I (Claus-Wilhelm Kühl, Holstenniendorf), que le fue ofrecida por el criador a través de un conocido del pueblo. „Parecía ser un poco difícil al ser domada y por eso debía ser vendida“, sonríe Franzenburg-Much. En aquel entonces no sospechaba cuánto significaría esta yegua castaña para ella. Ya vivía con su marido en la granja de Holstenniendorf, que sigue siendo su hogar hoy en día, y trabajaba por cuenta propia en la doma de caballos jóvenes. „Por aquel entonces la monta era lo principal, pero la cría de holsteiners ya me tentaba.“ Así que fue a ver a Palucca, la probó y la compró. Ya el año siguiente tuvo un potro sano h. de Carpaccio, que se llamó Ursa. „¡Y vaya potro!“, se entusiasma la orgullosa criadora. „Era preciosa, correcta y tenía unos movimientos fantásticos. Ursa recibió directamente una prima para potros. Y yo pensé que criar era fácil después de todo; ¿por qué se complica tanto la gente? Pero en los años siguientes iba a recibir una lección. Durante tres años seguidos, Palucca no quedó fotrera o tuvo un mortinato. Fue horrible y deprimente“, admite. Sin embargo, Franzenburg-Much no pensó en rendirse, pues tras la experiencia exitosa con el primer potro de Palucca, Ursa, quería absolutamente más descendencia de la yegua. Tras los tres intentos fallidos, esto se logró y la hija de Ramirado tuvo otros nueve potros: uno h. de Cormint, otro h. de Carpaccio, seis h. de Cascadello I y uno h. de Sandro Junior, antes de fallecer en 2021. Una hija de Palucca actualmente con muchísimo éxito es Chiara II h. de Cormint, situada en saltos de S***, que es montada por Leila Bingold. El año pasado, la pareja ganó, entre otras cosas, la segunda prueba de calificación de los jinetes jóvenes en los Campeonatos Juveniles Alemanes. „Estoy agradecida por los potros que Palucca me dio, solo que hoy desearía haber tenido alguna vez el valor para un semental purasangre. Eso seguro que le habría venido muy bien a esta yegua grande y robusta.“

Lavinia h. de Cascadello I ganó el remolque antaño en el campeonato de potros en Bad Segeberg, y en el futuro se utilizará para ir a los concursos.

La próxima generación

Ahora la línea 1947 es continuada por Sonja Franzenburg-Much con Ursa, que a los tres años ascendió a ganadora de la exposición de yeguas de élite en Elmshorn y que ella misma tuvo éxito en la pista de doma hasta la clase M**. Actualmente está preñada del semental de la asociación Crunch y hasta ahora ha tenido cinco potros, de los cuales dos tienen por padre a Cascadello I y uno a Catoo, Finest y Conditus respectivamente. „Cascadello I transmite unos aires magníficos y su descendencia puede convertirse tanto en caballos de doma clásica como de salto“, argumenta la criadora para justificar su elección de semental, hecha con tanto acierto. Que tuvo el instinto adecuado al hacerlo lo demuestra, entre otros, Let’s Dance h. de Casadello I, que en 2021 fue coronada primera subcampeona de la inscripción de yeguas en el distrito de inspección de Steinburg. Esta yegua castaña recibió entonces la prima estatal en la exposición de yeguas de élite con motivo de las Jornadas del Caballo Holsteiner en Elmshorn y ganó la Holsteiner Future Cup para caballos de montar de tres y cuatro años con su jinete y propietaria Franziska Lucht. A continuación, fueron nominadas para los campeonatos federales (Bundeschampionate) en Warendorf. „Con algo así no se puede contar ni con el potro más fabuloso“, se muestra modesta la criadora. Let’s Dance es ya la cuarta yegua con prima estatal de la cría de Sonja Franzenburg-Much, que en total ha criado 15 holsteiners, de ellos ocho yeguas, un balance considerable. Grandes esperanzas deposita también en la última hija de su Palucca: la yegua de cuatro años Lavinia, „aunque solo haya recibido una prima de distrito“, cuenta riendo. La hija de Cascadello I fue destacada antaño como yegua potra ganadora en el campeonato de potros holsteiners en Bad Segeberg y ahora está siendo formada por el hijo de Sonja Franzenburg-Much, Kevin Much, y su sobrina Rabea Franzenburg. Aquí los caballos son simplemente un asunto de familia. Sus otros dos hijos, Tim y Milan, han dejado el deporte, pero la próxima generación ya está en la rampa de salida con la nieta de Kevin, Leyla. „Me haría una ilusión inmensa que mi nieta montara uno de mis caballos algún día.“

Sonja Franzenburg-Much se presenta a sí misma y a sus caballos en vídeo:

Sobre la serie Criadores en el punto de mira:

Criadores en el punto de mira es una serie en la que los criadores holsteiner informan sobre sus vivencias, sus mayores éxitos y sus momentos más bonitos con el caballo holsteiner. Muestran su descendencia y explican su filosofía de cría. Encontrará la primera parte de la serie con la familia Oldekop aquí, y la segunda parte con Andy Holdorf aquí.

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