"Toda historia de éxito llega a su fin en algún momento", anunció Felix Hassmann a mediados de octubre en su cuenta de Instagram. Con ello se refiere a la larga historia de éxito que el jinete de salto de obstáculos ha escrito con el semental holsteiner Cayenne WZ. A los 17 años, envía al semental tordillo a un merecido retiro.
El hijo de Claudio-Ramirado-Caretino, perteneciente a la línea 138D1, nació en Jardelundfeld, criado por Adelbert Sporn. Su criador vendió a Cayenne WZ como foal a Thomas Petersen (Sollwitt), quien lo presentó a la comisión de licensing del Holsteiner Verband a los dos años y medio. En aquel entonces, Cayenne no fue autorizado para la licensing, pero Achaz von Buchwaldt estaba sentado en la tribuna durante la preselección y reconoció a primera vista la actitud y la capacidad del joven stallion. "Siempre seguí su trayectoria y finalmente se lo conseguí a Cayenne Wolfgang Zipperle", recuerda con exactitud von Buchwaldt. El stallion disputó sus primeros concursos bajo la silla de Deike Ahsbahs antes de pasar a manos de Felix Hassmann. "Recuerdo perfectamente cuando disputamos nuestro concurso en Paderborn. A pesar de dos recorridos sin faltas, muy pocos le auguraban una carrera así", declaró Hassmann. "Una carrera así" significa en este caso una suma de premios en su vida deportiva de más de 560.000 euros, victorias en innumerables circuitos para caballos jóvenes hasta Grandes Premios, por ejemplo, en Gut Ising, Spangenberg o Nörten-Hardenberg. El punto culminante de esta carrera fue la victoria en los Campeonatos de Alemania de 2019. "Te debo tanto que ni siquiera puedo expresarlo con palabras".
En el futuro, el stallion holsteiner podrá descansar del deporte, pero le espera otra tarea. Y es que está aprobado para diversas asociaciones y, desde 2017, también cuenta con la licencia del Holsteiner Verband. Cayenne disfruta ahora de su más que merecido retiro allí donde creció: en Sollwitt, en casa de Thomas Petersen.
Foto: www.sportfoto-lafrentz.de