El caballo Holstein del mes de mayo ha visto la luz en Schönwalde, en el Holstein oriental. Más exactamente en el hogar de la comunidad de crianza de la familia Oldekop y su socio de muchos años Jan Hulshof, procedente de los Países Bajos. Dark Chocolate, así se llama el semental de ocho años, ha llamado la atención en la final de la Copa del Mundo con unas rondas estelares, lo que le ha valido ostentar ahora este título. El hijo de Casall se impuso tanto en una calificación como en la final de la muy competida Youngster Tour. En la silla: el jinete irlandés Dennis Lynch, cuyos patrocinadores, Onyx Consulting Ltd, figuran como propietarios. Dark Chocolate llegó hasta Lynch desde Holstein a través de los Países Bajos. A la edad de cuatro años —después de haber saltado ya los obstáculos de 1,40 metros de altura de la familia Oldekop—, Jan Hulshof se llevó al castaño oscuro a Holanda y lo dejó formarse allí hasta que cumplió siete años. A través de Vincent Voorn se produjo finalmente el cambio a la cuadra de Dennis Lynch.
Dark Chocolate no solo atrae la atención en el ámbito deportivo, sino que su pedigrí también da que hablar. Su madre Waamoon, por Acodetto I (que por cierto también procede de la crianza de la familia Oldekop), es una hija de Haamoon, por Leonid, que a su vez es una hija directa de la legendaria hija de Caletto II, Wisma. Si se consulta esta familia de yeguas en HorseTelex, los caballos deportivos internacionales se suceden uno tras otro. Con Casalor (Abdel Said/Bélgica) y Cassamoon (Mariano Alario/EE. UU.), Dark Chocolate tiene dos hermanos carnales que ya compiten a nivel de 1,50 metros y 1,60 metros respectivamente. También de esta línea materna proviene el semental licenciado y participante en el Campeonato del Mundo Caleri II, por Calido I (Zuzana Zelikova/RCH), que es hijo de Haamoon. A propósito de Caleri II: de su hermana carnal desciende a su vez la yegua subcampeona Holstein del año 2021, Lalida, por Million Dollar. La línea de Cassini 3389 ha sido cuidada por la familia Oldekop durante generaciones y, con Dark Chocolate, otro representante está en camino hacia la élite del deporte.
Foto: Stefan Lafrentz