Un concepto de cría se impone
El concepto de cría
La propia cría de Holsteiner cuenta desde hace décadas entre las mejores crías de caballos de salto y concurso completo del mundo. Además, la genética del Holsteiner sirve también como base de éxito en numerosas otras crías de caballos de salto. En su historia de cría de casi 150 años, los criadores de Holsteiner han logrado desarrollar el antiguo caballo de trabajo hasta convertirlo en un socio deportivo de alto rendimiento.
Para ello se persigue un objetivo de cría claro: Se cría un caballo correcto, lleno de tipo, moderno y especialmente apto para el alto rendimiento en el deporte de élite, capaz de hacer frente a las mayores exigencias técnicas en el salto y en el concurso completo. Con su secuencia de movimientos eficaz y un galope amplio, también despierta interés para la doma clásica de alto nivel. Fundamentalmente, en todas las decisiones de selección orientadas al objetivo de cría mencionado, se concede alta prioridad a la protección del bienestar animal.
En toda cría caballar, el estancamiento significa retroceso a largo plazo, por lo que también la Holsteiner Verband debe adaptarse a la evolución constante del mercado. El deporte ecuestre moderno de hoy en día requiere principalmente un socio deportivo fácil de montar y moderno. Dado que los criadores de Holsteiner impulsaron tempranamente el uso de purasangres y siempre han dado importancia a la expresión del tipo, el caballo Holsteiner cumple con estos requisitos. Tanto en el tipo como en la secuencia de movimientos, el caballo Holsteiner presenta claras ventajas.
En las futuras decisiones de cruzamiento, los criadores deberían utilizar cada vez más sementales rápidos de reacción, con gran potencia y llenos de tipo, que en combinación con la sólida base de yeguas, a ser posible con rendimiento comprobado, conduzcan a un éxito de cría sostenible. En cada decisión de cría se debe prestar siempre atención asimismo a la salud y a las buenas características de carácter.
800 AÑOS DEL CABALLO HOLSTEINER
El conde y el monasterio
La historia del caballo Holsteiner se remonta hasta el año 1225.
Gerardo I, conde de Schleswig-Holstein y Stormarn, concedió al monasterio de Uetersen el derecho a pastar sus caballos en los terrenos baldíos del condado de Pinneberg.
La Oficina de Caballerizas del Estado (Landstallmeisteramt) ya existía en Holstein bajo el rey Cristian I (1460-1481).